PARTES DEL CUERPO
HUMANO
El cuerpo humano, que es estudiado por la
anatomía, es una estructura física sostenida por un armazón óseo llamado
esqueleto, que soporta el cuerpo y protege a sus órganos internos. El esqueleto
está constituido por 206 huesos, la mayoría de los cuales se encuentra en los
pies y en las manos. El cuerpo humano es el que permite existir al ser humano y
desenvolverse en la sociedad en la que está inmerso.
El
cuerpo humano es una estructura física que tiene diferentes niveles
jerarquizados que cumplen funciones especializadas. El cuerpo está compuesto
por aparatos que están integrados por sistemas, los cuales a su vez están
conformados por órganos que son constituidos por tejidos, los que están
formados por células compuestas por moléculas.
Si
bien los aparatos del cuerpo humano tienen funciones específicas, sus objetivos
son cumplidos en forma armónica ya que el fin superior es el correcto
funcionamiento de la totalidad del organismo.
El
cuerpo humano está formado por más de cincuenta billones de células agrupadas
en tejidos, que están organizados en órganos, los cuales constituyen ocho
sistemas: el locomotor (óseo y muscular), el respiratorio, el digestivo, el
circulatorio, el excretor, el nervioso, el endocrino y el reproductor.
En
la composición del cuerpo humano podemos destacar cuatro partes fundamentales:
la primera es la cabeza, donde se aloja el cerebro que es el órgano pensante
del cuerpo. La segunda parte es el tronco, cuya estructura soporta el cuerpo y
lo conecta en toda su extensión. Y las otras dos últimas partes son las
extremidades superiores e inferiores, es decir los brazos y las piernas,
respectivamente.
La cabeza
En la parte anterior de la cabeza se encuentra
la cara, formada por catorce huesos que están soldados entre sí de tal forma
que constituyen las cavidades que alojan a los órganos de los sentidos. En su
parte exterior (lo que vemos) se encuentran los cabellos, la nariz, los ojos,
las orejas, la boca, la lengua, los dientes, pero también funcionan las partes
interiores (que no vemos).
Los
sentidos que se encuentran en la cara son el olfato, la vista, el oído y el
gusto.
A
través de dichos órganos podemos percibir sensorialmente la información de los
fenómenos que ocurren en el medio externo y que ocurren a nuestro alrededor.
El tronco
Llamado
también torso, el tronco es otra de las partes fundamentales del cuerpo humano
que articula a las extremidades superiores e inferiores y la cabeza.
El
tronco está unido en su parte superior a la cabeza, a través del cuello. A los lados del tronco están ubicados los
miembros superiores o torácicos en la parte de arriba, y los miembros pelvianos
o inferiores abajo.
Esqueleto del tronco
En
la parte correspondiente al tronco, el esqueleto óseo está organizado en dos
partes:
Columna vertebral: es el eje óseo
fundamental y central del cuerpo, que arranca en la parte posterior del cuello
y continúa extendiéndose detrás del tórax y el abdomen. La columna vertebral
está constituida por huesos cortos que se denominan vértebras, las cuales
forman una especie de canal que es recorrido por la médula espinal.
Tórax:
llamado también caja torácica, está formado por las costillas que nacen en la
columna vertebral en forma encorvada y alargada hacia el pecho. El tórax es una
caja ósea elástica, en cuyo interior se alojan el corazón y los pulmones. En su
parte superior están fijados los miembros superiores o torácicos, a través de
la cintura escapular la cual no pertenece al tórax sino que constituye el
primer segmento del miembro correspondiente.
El
tórax está formado en su parte dorsal por la columna vertebral, que lo recorre
por atrás; y por las costillas que nacen detrás y se encorvan a los lados hacia
adelante, uniéndose a través del esternón que se ubica adelante del tórax, de
arriba a abajo en la parte central.
Los
órganos del aparato cardiopulmonar (los pulmones, el corazón y los grandes
vasos) se alojan en el tronco, al igual que los órganos que tienen la
responsabilidad de la digestión (el estómago y los intestinos) y sus glándulas
anexas (el páncreas y el hígado).
También
el aparato urinario (la vejiga y los riñones) están alojados en el tronco, del
mismo modo que el aparato reproductor femenino (los ovarios, el útero y las
trompas de Falopio).
Los
límites del tronco
En
su parte superior el tronco limita con el plano del cuello que forman los
anacrónicos (izquierdo y derecho), el punto supraesternal y el punto de la
vértebra espinal o prominente.
A
sus lados el tronco está separado de las extremidades superiores por los planos
que conforman los anacronios y los vértices interiores de la pirámide que a su
vez está formada en el vértice superior por el anacrónico, en su cara externa
por el brazo, en su cara interna por el tórax, en su cara posterior por el
omóplato y en su cara anterior por el pectoral.
En
su parte inferior el tronco limita con las extremidades inferiores en el plano
formado por el surco subglúteo y la parte más inferior de la zona externa de
los genitales.
El
límite toracoabdominal está constituído por un plano que pasa por el esternón
(en la apófisis xifoides, la apófisis espinosa de la 12 D y las arcadas
costales).
Las extremidades
El
cuerpo humano cuenta con cuatro extremidades, dos superiores o torácicas y dos
inferiores o pelvianas. En el lenguaje coloquial las llamamos brazos y piernas,
respectivamente. Pero en sentido estricto, es decir desde la anatomía, el brazo
y la pierna son dos segmentos más de los que integran los miembros superiores e
inferiores.
Las extremidades
superiores
Los
miembros superiores son las extremidades que están fijadas en la parte superior
del tronco, las que habitualmente llamamos brazos, y que están unidas a él a
través de los hombros. Los miembros superiores son los que nos posibilitan
alcanzar y aprehender los objetos que se encuentran a nuestro alrededor.
Las
extremidades superiores cuentan con un total de treinta y dos huesos, junto a
cuarenta y dos músculos.
Las
extremidades superiores constan a su vez de cuatro partes distinguibles
fácilmente que van desde el hombro hasta los dedos, y que son la cintura
escapular, el brazo, el antebrazo, y la mano.
Cintura escapular
Está
compuesta por los huesos de la escápula y la clavícula, que se ubican a cada
lado del tronco y fijan a la parte superior de él los miembros superiores, a
nivel de los hombros:
La escápula cuenta con
tres fosas:
la subescapular (que es anterior y donde se inserta el músculo subescapular),
la supraespinosa (que es posterior superior y está por encima de la espina,
lugar donde se inserta el músculo supraespinoso) y la infraespinosa (que es
posterior inferior y está por debajo de la espina, lugar donde se inserta el
músculo infraespinoso). Las fosas supraespinosa e infraespinosa están divididas
por la espina, la cual termina en el acromion.
La
clavícula es un hueso alargado en forma de “S”, que está ubicado en la parte
antero superior de la caja toráxica. La clavícula cuenta con las caras superior
e inferior, con los bordes anterior y posterior además de los extremos medial o
esternal (ya que articula con el esternón), y el borde acromial o lateral (ya
que articula con el acromion de la escápula).
Brazo
El
esqueleto del brazo está compuesto por un solo hueso que es el húmero, el que articula
con el hombro. El húmero es el hueso más largo de las extremidades superiores,
y se conecta en su parte superior con la escápula a través de la articulación
glenohumeral o articulación del hombro.
En
su parte inferior el húmero se articula con el cúbito y el radio
(pertenecientes al antebrazo) a través de la articulación humeroradioulnar, o
articulación del codo. En su extremo proximal, el húmero tiene cabeza, cuello
quirúrgico, cuello anatómico y tubérculos mayor y menor.
Antebrazo
El
antebrazo es la tercera parte de las cuatro en que está dividido el miembro
superior, y está compuesto por la ulna o cúbito y el radio. El antebrazo limita
en su parte superior con el brazo a través del codo, y en su cara inferior
limita con la mano a través de la articulación de la muñeca.
La
muñeca es una articulación que une al carpo los huesos cúbito y radio, es decir
que articula el antebrazo con la mano. Se trata de una articulación que permite
realizar movimientos tanto en un eje transversal (de flexión y de extensión)
como en uno anteroposterior o de inclinación cubital o radial. El movimiento de
ambos ejes es conjunto y no permite realizar rotación sino circunducción.
Mano
La
mano está localizada en el extremo de los miembros superiores, constituyendo el
cuarto segmento de ellos. Articula directamente con el antebrazo a través de la
articulación de la muñeca, y es prensil es decir que permite sujetar o
aprehender objetos que están a su alcance, constando de cinco dedos o falanges.
Las
manos son el órgano principal del cuerpo humano para la manipulación física del
entorno o medio externo.
Los
dedos son una de las zonas que contienen más terminaciones nerviosas de todo el
cuerpo humano, y la principal fuente de información sensorial táctil sobre el
entorno, por eso el sentido del tacto está directamente asociado con las manos.
Cada
mano está controlada por el el hemisferio del lado contrario del cuerpo, al
igual que los demás órganos pares (piernas, oídos, ojos), y siempre una de las
manos predomina sobre la otra, característica por la que llamamos diestro o
zurdo al sujeto según el predominio para la escritura y otras tareas sea de la
mano derecha o de la izquierda, respectivamente.
Las partes de la mano
son:
Carpo: son los ocho huesos
que están ubicados en la muñeca, los que están unidos por ligamentos y
encajados en una cavidad pequeña formada por los huesos cúbito y radio que
pertenecen al antebrazo, pero no articulan con ningún hueso de la muñeca.
Metacarpo: son los huesos de la
palma de la mano, que corresponden uno a cada uno de los cinco dedos, y se
ubican en la parte media, entre los huesos carpianos y las falanges.
Falanges: son catorce huesos
digitales que constituyen segmentos articulados de los dedos. Hay dos falanges en el dedo pulgar, y tres en los demás
dedos, ya que el pulgar no tiene falange media.
Las extremidades
inferiores
Las
extremidades inferiores son las que coloquialmente llamamos piernas, las que
están unidas al tronco por la pelvis a través de la articulación de la cadera.
Su
función es sustentar en posición bípeda el peso del cuerpo, y posibilitar el
desplazamiento a través de la contracción de su musculatura. Las piernas están
conformadas por el muslo, las pantorrillas y los pies, y nos permiten el
traslado de un lugar a otro, sirviéndonos para ponernos en movimiento.
Los
miembros o extremidades inferiores están compuestos por varios segmentos
principales:
La pelvis o cintura
pelviana
La
pelvis es un anillo óseo formado en la región posterior por el hueso sacro y
los huesos coxales izquierdo y derecho que están a ambos lados de la línea
media. Ambos huesos están unidos por delante cerrando el anillo en la sínfisis
del pubis.
El muslo
En
el esqueleto del muslo hay un solo hueso largo que es el fémur, por lo que esta
parte es conocida también con el nombre de región femoral. El muslo y la pierna
están articulados a través de la rodilla.
La rodilla
La
rodilla es un conjunto de partes duras y blandas que constituyen la unión de la
pierna con el muslo. La rodilla se forma por la unión del fémur y la tibia, y
cuenta con un hueso pequeño llamado rótula, que está articulado con la parte
anterior e inferior del fémur.
La
articulación de la rodilla es la más compleja del cuerpo, y permite realizar
movimientos de flexión y extensión, para los que cuenta con varios ligamentos
que le dan estabilidad.
La pierna
La
pierna es la parte formada por la tibia y el peroné o fíbula.
El tobillo
El
tobillo es el punto de unión de la pierna con el pie, y quien permite
articularlos.
El pie
El
pie es la parte terminal de la extremidad inferior que soporta todo el peso del
cuerpo y permite la locomoción. Está compuesto por tres partes fundamentales
que son el retropié, la parte media y el antepié, y en su esqueleto óseo
podemos distinguir el tarso, el metatarso y las falanges.
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